Y bien…llegó el día. Un 15 de abril que tendré grabado en mi memoria y en mi corazón, el día mi bautizo. Fue un largo camino, dos años en los que estuve apunto de no sortear las piedras y cansada volver atrás. La gente no suele comprender​ la verdadera base de la iglesia e intenta persuadirte, tienes muchos momentos en los que te preguntas y, para qué? No te preocupes, pisa fuerte y sigue adelante, no tardas en sentir una fuerza que te impulsa desde dentro, tu corazón empieza a cambiar.  Al empezar la ceremonia de la vigilia Pascual se empieza con el rito del fuego en el que los catecúmenos participamos, desde el principio ya intuyes que tú alma se va ha purificar, y así es, una vez que el obispo te bautiza te sientes bien, en plenitud, limpia de alma, de sentimientos, sientes paz al saber que tienes su perdón, el perdón de Dios, y en ese preciso momento solo te planteas en como devolverle ese favor por el resto de tus dias. Desde entonces las piedras del camino desaparecen o mejor dicho, tienes una mano que te ayuda a sortearlas. NOELIA